El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que no tiene planes de ir a elecciones anticipadas, al tiempo que su coalición cerró filas en torno a un líder que, según la Policía, debería ser juzgado por soborno.
Los miembros de la coalición denunciaron las recomendaciones de la Policía y dijeron que el primer ministro debería seguir gobernando mientras el fiscal general Avihai Mandelblit revisa el caso y decide si presenta cargos.
Netanyahu y sus aliados dijeron que el hecho de que la Policía se basara en el testimonio de su rival político Yair Lapid demuestra que la investigación no fue imparcial. “La investigación duró un año y medio”, y ahora resulta que “Lapid es un testigo clave”, dijo Netanyahu en una conferencia el miércoles.
