El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, puso ayer en funciones al comando que se encargará de monitorear el cese bilateral del fuego y el abandono de las armas por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El acto se llevó a cabo en la sede del Gobierno Nacional.
Delegados del Gobierno y la guerrilla forman parte del equipo cuya comisión de verificación estará a cargo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
El comando contará además con 4 mil hombres y mujeres de las fuerzas armadas y la Policía que serán los encargados de la seguridad en las 22 zonas y 6 campamentos en los que se desmovilizarán los guerrilleros, explicó el jefe de Estado.
“Les entrego esta bandera de guerra pero para hacer la paz, para preservar la paz y esa será su misión para la construcción y preservación de la paz”, dijo Santos.
El 24 de agosto en Cuba, el gobierno de Santos y las FARC cerraron exitosamente un proceso de paz que puso fin a 52 años de conflicto armado interno.
El 2 de octubre está programado un plebiscito en el que los colombianos dirán en las urnas si están de acuerdo o no con los acuerdos alcanzados en La Habana. Para que los acuerdos sean aprobados en la consulta popular se necesita el voto afirmativo de 4.5 millones de los 35 millones de colombianos que están aptos para sufragar.
El 26 de septiembre en el puerto caribeño de Cartagena de Indias, Santos y el máximo jefe de las FARC, Rodrigo Londoño o Timochenko, firmarán el acuerdo final de paz.
En la jornada se conoció también un comunicado conjunto del Gobierno y las FARC sobre una reunión con familiares de las víctimas de una masacre perpetrada hace más de 20 años por la guerrilla.
“La reunión tuvo por objetivo avanzar en el proceso derivado de la solicitud de la comunidad de La Chinita a las FARC de realizar un acto de reconocimiento público de responsabilidad por estos hechos”, indicó el comunicado. Más de 30 personas murieron a manos de la guerrilla en la localidad de La Chinita en el noroeste del país, el 23 de enero de 1994.
En tanto, el expresidente Andrés Pastrana (1998-2002) hizo pública el lunes una carta que le envió a Santos y en la que le solicitó el visto bueno para una reunión con Timochenko.
El encuentro busca despejar “algunas dudas sobre algunos puntos del acuerdo [de paz] directamente con uno de los actores”, explicó Pastrana a la agencia AP.
Entre 1999 y 2002 Pastrana llevó adelante un fallido proceso de negociación con las FARC.
Por otra parte, las FARC pidieron perdón por los miles de secuestros que cometió durante el conflicto de más de medio siglo con el Estado colombiano y reiteró su compromiso de no volver a llevar a cabo esta práctica, que buscaba financiar su levantamiento de armas.
Como parte del pacto de paz, la guerrilla se comprometió a pedir perdón a las víctimas y a sus familias por los crímenes cometidos y a asumir el compromiso de no repetirlos.
Las FARC cerraron en agosto pasado una negociación de casi cuatro años en Cuba con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos para acabar con una confrontación que ha dejado 220 mil muertos y millones de desplazados.
