El presidente Nicolás Maduro instaló ayer la Comisión por la Verdad, la Justicia y la Reparación de Víctimas, que tendrá la misión de “establecer la verdad, reparar a las víctimas y buscar la paz a través del perdón con justicia”.
En el acto –que transmitió Globovisión–, en el que participó Ernesto Samper, secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas, Maduro designó como miembros permanentes de la comisión a la fiscal general, Luisa Ortega; al defensor del pueblo, Tarek William Saab; al constituyente Germán Escarrá y a la canciller, Delcy Rodríguez. Destacó que pidió al bloque oficialista de la Asamblea y al de la oposición nombrar cuatro voceros.
“Creo que esta comisión debe trabajar intensamente el período histórico de 1999 a 2015, debemos saber toda la verdad... y decir como conclusión final nunca más un golpe de Estado... debemos asentar desde esta comisión un paso fundamental para que se dé un proceso de regeneración política que vacune a nuestro país del complot, la violencia abierta y simulada y los golpes”.
Al reiterar su llamado a la oposición para el diálogo, Maduro manifestó que aspira a que esta “dé un paso adelante, sé que es difícil, no nos llamemos a engaños. Hoy está en desarrollo un plan de golpe de Estado, otra vez..., supérense a sí mismos, esta Venezuela nos pertenece a todos. Hoy las cuatro sillas que estaban designadas para que se sentaran, para recibir de manera respetuosa a cuatro miembros de la oposición, han quedado vacías...”.
La instalación de la comisión se dio menos de 24 horas después de que el Tribunal Supremo declaró“inconstitucional” la ley de amnistía aprobada el pasado 30 de marzo.
A su turno, Samper anunció que como acompañantes del proceso participarán los expresidentes de República Dominicana Leonel Fernández; de Panamá Martín Torrijos; y de España José L. Rodríguez Zapatero.
En su discurso, en el que alabó el carácter republicano y democrático de Maduro, por haber reconocido los resultados de las elecciones legislativas del 6 de diciembre de 2015, Samper indicó que “en épocas de dificultades aparecen abogados oficiosos” con “fórmulas que ofrecer” y “verdades reveladas” para que el presidente “no vaya por el camino equivocado”. “A veces me parece que en Venezuela juego de local cuando vengo y veo lo que son las fuerzas internacionales tratando de inmiscuirse en los asuntos internos de un país”, remarcó, al tiempo que apuntó que “este problema es de los venezolanos y la solución tiene que venir de los venezolanos”.
Equiparó el trabajo de la comisión a lo que internacionalmente se llama justicia transicional. Y al referirse a la ley de amnistía, dijo que no critica a la Asamblea ni al Tribunal por la ley y la sentencia, respectivamente, ya que ambos son órganos soberanos.
