Las autoridades de Salud instaron ayer –Día Mundial de la Salud Auditiva– a la comunidad panameña a disminuir los altos niveles de ruido, que, según advirtieron, pueden provocar pérdida auditiva.
Amarilis Meléndez, especialista de Otorrinolaringología del Hospital Santo Tomas, advirtió que la pérdida de la audición y la sordera se originan por causas congénitas o adquiridas, pero afirmó que, en general, 60% de los casos es evitable.
Al respecto, el presidente de la Asociación de Pediatría, Eric Díaz, recomendó a las mujeres en estado de gravidez o que hayan dado a luz que acudan rigurosamente a los controles prenatales, y que lleven a los niños a la evaluación de crecimiento para de esa forma evitar problemas auditivos.
“Los primeros tres años de vida son muy importantes para la adquisición del lenguaje y si se cumple con esta etapa, se puede detectar de forma oportuna alguna deficiencia y corregirla”, dijo Díaz.
En tanto, Itza Barahona de Mosca, directora nacional de Salud, dirigió su atención a los altos niveles de ruido a los que se exponen los individuos.
Resaltó que la exposición continua a ruidos que superen los 60 decibeles puede causar daños irreversibles en el sistema auditivo, por lo que solicitó a la población moderar el uso de equipos de sonido, televisores y audífonos.
De acuerdo con Hilda Leal de Molina, asesora de Sistemas y Servicios de Salud de la Organización Mundial de la Salud, 5% de la población mundial, es decir 360 millones de personas, padece pérdida de audición discapacitante.
En Panamá, la Primera Encuesta Nacional de Personas con Discapacidad (Pendis), elaborada en el año 2006 y la única referencia en el país sobre el tema, da cuenta de que en todo el país hay 15 mil personas con algún grado de deficiencia en la audición.