La prolongada sequía que enfrenta el país, a consecuencia del fenómeno atmosférico de El Niño, está causando pérdidas en el sector ganadero de la provincia de Panamá Oeste, donde algunos productores han optado por reducir sus hatos, manteniendo solo los animales más productivos.
La medida surge luego de las recomendaciones hechas por funcionarios agropecuarios, quienes aseguran que la misma es para disminuir la presión sobre los potreros y racionar el alimento disponible durante los próximos meses.
En la provincia de Panamá Oeste las secuelas de la sequía son más marcadas en zonas como Monte Oscuro, en el distrito de Capira, la cual se ubica dentro del llamado arco seco del país.
ALTA GENÉTICA
Donatilo Tejada, presidente de la Asociación de Ganadero de Panamá Oeste, dijo que la situación es aún más preocupante entre los ganaderos que han invertido en la cría de animales de alta genética, los cuales requieren de una mayor alimentación. A inicios de este año el Ministerio de Desarrollo Agropecuario entregó 22 sementales de carne y leche a ganaderos de esta región, donde cada vacuno cuesta más de $3 mil 500.
RESISTENCIA
Rimsky Retally, ingeniero pecuario del Instituto de Investigaciones Agropecuarias, indicó que aún hay ganaderos que se resisten a implementar medidas como el almacenaje de forraje y el cultivo de caña para la alimentación de las reses durante la temporada seca.
“Lamentablemente estas medidas son adoptadas por el productor en la medida en que se sienta golpeado por la sequía”, afirmó.
Con anticipación se recomendó optar por la conservación de forraje de maíz, sorgo o pasto de corte en silos, además de confeccionar pacas de heno.
Retally señaló que estos forrajes deben combinarse con otros elementos, como sales minerales y gramíneas, esta última con mayor valor nutricional.
Sostuvo además que dependerá de cada productor almacenar el alimento necesario para sus animales, “aunque lo más recomendable es reducir el hato a aquellos vacunos que no son de descarte”.
