La Policía Federal de Estados Unidos (FBI) dijo ayer miércoles que investiga paquetes sospechosos con ‘dispositivos potencialmente destructivos’, dirigidos a destacadas figuras políticas demócratas, como el multimillonario George Soros, la ex candidata presidencial Hillary Clinton, el expresidente Barack Obama, John Brennan, exdirector del FBI, y Eric Holder, ex fiscal general de Obama, blancos usuales de críticas del presidente Donald Trump.
Envían supuestas bombas a demócratas dos semanas antes de elecciones en EU
La Policía interceptó supuestas bombas enviadas al expresidente de Estados Unidos Barack Obama, a la ex candidata presidencial Hillary Clinton, y a otros demócratas de alto perfil, en lo que funcionarios de Nueva York calificaron el miércoles como un acto de terrorismo.

En medio de la profunda polarización que vive el país, los paquetes generaron un nuevo nivel de tensión antes de los comicios del 6 de noviembre, que determinarán si los demócratas pueden desafiar la mayoría de la que gozan los republicanos del presidente Donald Trump en el Congreso.
La oficina de CNN en Nueva York también recibió un artefacto que parecía una bomba casera, lo que llevó a la Policía a evacuar el edificio. El gobernador estatal, el demócrata Andrew Cuomo, afirmó que a su oficina también llegó un paquete sospechoso. CNN reportó que Eric Holder, que fue fiscal general con Obama, fue igualmente uno de los objetivos.
Los dispositivos enviados por correo tenían la apariencia de bombas de fabricación casera, aunque expertos dijeron que no había indicios de que los dispositivos improvisados pudieran ser detonados a distancia.
Un explosivo similar fue entregado a principios de semana en la casa de George Soros, un destacado donante del Partido Demócrata. Nadie se ha atribuido la responsabilidad por los envíos.
“Esto es claramente un acto de terror que intenta minar a nuestra prensa libre y a los líderes de este país a través de actos de violencia”, dijo el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, en una conferencia de prensa.
Trump condenó lo que calificó como “actos viles” y se comprometió a llevar ante la justicia a los responsables. Y, aunque generalmente lanza ataques partidistas contra los demócratas, también lanzó un raro llamado a la unidad.
“En estos tiempos tenemos que unirnos, juntarnos y enviar un mensaje claro, fuerte e indiscutible de que en Estados Unidos no hay lugar para los actos o amenazas de violencia política de ningún tipo”, dijo en la Casa Blanca.
“Estamos extremadamente irritados, molestos y descontentos con lo que hemos visto esta mañana y llegaremos hasta el final”, agregó.
