Jürgen Stock, secretario general de la Organización Internacional de Policía (Interpol, por sus siglas en inglés), manifestó ayer “que seguirán abogando por una respuesta mundial coordinada, basada en el intercambio rápido de información sobre las redes delictivas, a fin de obstaculizar las actividades de estas y crear un mundo más seguro”.
Las declaraciones de Stock se dieron en el acto inaugural de la 23 Conferencia Regional de las Américas de Interpol, que se celebra en esta ciudad. La “lucha contra la delincuencia organizada” fue el tema principal de la conferencia. Ahí, frente a delegaciones policiales de 32 países, Stock indicó que “ningún país y ninguna región pueden afrontar en solitario problemas de seguridad de carácter mundial”. Anunció que la Interpol desplegará un equipo de apoyo para respaldar el dispositivo de seguridad de Brasil antes y durante los Juegos Olímpicos de Río 2016, que se celebrarán en agosto próximo. “Esta es una de las muchas maneras en que la Interpol ayuda a sus países miembros a afrontar los problemas de seguridad planteados por la delincuencia en América...”, dijo.
Precisó que el tráfico ilegal de drogas y armas, al igual que la trata de personas, siguen siendo una amenaza global, por lo que en la conferencia compartirán experiencias para combatir este tipo de delitos.
Por ejemplo, manifestó que la Interpol coordinó, el pasado mes de abril, la primera operación conjunta contra grupos delictivos que operan en la zona de la triple frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay, en la que colaboraron estos tres países, con un resultado de 25 detenciones, el decomiso de 750 kilos de droga y la recuperación de 14 vehículos robados. En el caso de Panamá, el funcionario elogió los esfuerzos de las autoridades de seguridad pública, respecto de las incautaciones de drogas y la desarticulación de bandas dedicadas al crimen organizado.
