La Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) ordenó ayer la toma de control administrativo y operativo de ES Bank (Panamá), subsidiaria del Grupo Espírito Santo.

El regulador panameño tomó esta decisión tras observar “una situación de iliquidez y potencial insolvencia”.

“Esta situación se hizo necesaria para proteger y defender los intereses de los depositantes y acreedores de la institución”, señaló un comunicado emitido por la Superintendencia.

El secretario ejecutivo del regulador panameño, Gustavo Villa, señaló que la entidad tiene en Panamá depósitos por $880 millones, principalmente de otras entidades vinculadas a este grupo financiero portugués.

Al ser un banco con licencia internacional, no cuenta con depósitos de panameños y su situación no afecta al sistema bancario nacional.

La Superintendencia nombró a Jaime Gamboa como administrador interino por 30 días, prorrogables por otros 30. En este período se determinarán con exactitud los activos y pasivos del banco.

Una vez se tenga un balance más realista, se tomaría la decisión de reorganizar o liquidar de manera forzosa la entidad, explicó Villa.