DEBATE. Jurídicamente hablando, siempre que una información tenga relevancia pública debe primar la información sobre la honra, prestigio o intimidad del funcionario. Eso, salvo que la información sea ilícita. Como por ejemplo, que contenga pornografía infantil. En esos casos lo importante es proteger los derechos de los niños o las niñas. Pero en principio, cuando las personas se someten al escrutinio público, que es lo que pasa cuando son funcionarios, prima la difusión. Es un costo que la democracia ha decidido pagar para no pagar un costo mayor: la autocensura. Si los medios no tienen la garantía de que una publicación con interés público será protegida, se puede producir una autocensura que afectaría el derecho de la sociedad de conocer la información que requiere para poder hacer control social. Siempre que haya una duda sobre si la información es o no de interés público, la duda debe resolverse a favor del derecho de acceso de la sociedad a la información.
ENFOQUE
¿Intimidad o interés público?
19 feb 2016 - 06:50 AM