El Sistema Nacional de Protección Civil procederá a la inspección de las hidroeléctricas del río Chiriquí Viejo y desagües en las vías, tras el desbordamiento de Quebrada Grande, en San Isidro, y Quebrada Negra, que dejó más de 650 personas afectadas.
El director de la entidad, José Donderis, dijo que comenzarán con las evaluaciones lo más pronto posible, porque Quebrada Grande no había registrado problemas de desbordamiento como los reportados esta semana, donde el agua alcanzó más de 4 pies de altura.
Donderis mencionó que están recorriendo las viviendas y ayudando a las personas a sacar los colchones.
Con respecto a las casas que resultaron destruidas, el funcionario subrayó que el Ministerio de Vivienda realiza las visitas a la zona.
Aseguró que se construirán nuevas estructuras, pero en zonas no inundables.
Los últimos informes de las autoridades dan cuenta de que 7 casas quedaron destruidas y 93 tuvieron daños parciales.