La mayoría opositora en el Parlamento venezolano abrió ayer una investigación a Rafael Ramírez, embajador ante Naciones Unidas y expresidente de la estatal petrolera Pdvsa, por al menos cinco casos de presunta corrupción que involucran miles de millones de dólares. Además, se indagan las supuestas responsabilidades del funcionario en una serie de casos de corrupción dentro y fuera de Venezuela denunciados por la prensa. Ramírez estuvo al frente de Pdvsa durante casi 10 años hasta 2014, por decisión del fallecido expresidente Hugo Chávez (1999-2013).
La amplia mayoría de la oposición en el Legislativo le da facultades para destituir a altos funcionarios del gobierno. El diputado Freddy Guevara, presidente de la Comisión de Contraloría, ha asegurado que las investigaciones se extenderán a otras personas, incluyendo a Diego Salazar Carreño y Baldo Sansó, primo y cuñado de Ramírez, respectivamente.