México investiga a policías estatales y federales para verificar si tienen responsabilidad en la desaparición y posible asesinato de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, después de que un grupo de expertos y el ombudsman del país advirtieron de que otros agentes habrían participado en el emblemático caso.
El fiscal especial para el caso, Alfredo Higuera, reveló que hubo hallazgos relevantes al cruzar información de cientos de llamadas de policías y otros funcionarios la noche del hecho, así como de detenidos y de los propios estudiantes, algo que no se hizo exhaustivamente en la primera fase de la investigación entre 2014 y los primeros meses de 2015.
“Esta es una investigación que rebasa cualquier situación (...)”, dijo Higuera –quien asumió el cargo el pasado 1 de junio– para explicar la complejidad del caso, cuya pesquisa tuvo que prácticamente reiniciarse tras quedar en evidencia las fallas en abril pasado.
Higuera dijo que cerca de 100 nuevas declaraciones fueron recogidas entre julio y septiembre, de las cuales 39 son de policías de investigación de Guerrero y 19 de policías federales que estarían involucrados, pero admitió que hasta ahora ninguno ha sido detenido.