La fiscalía francesa anunció ayer la apertura de una investigación penal sobre los presuntos empleos ficticios de la familia de François Fillon.
Fillon será investigado por “desvío de fondos públicos, abuso de bienes sociales, complicidad y encubrimiento de esos delitos, tráfico de influencias” y por no rendir cuentas a la alta autoridad sobre transparencia de la vida pública, precisó la llamada Fiscalía Nacional Financiera (PFN).
El ex primer ministro no reaccionó directamente, pero los abogados de él y de su esposa Penélope dijeron en un comunicado que no dudan de que su inocencia “será al fin reconocida” por “jueces independientes”.
La pareja está en el centro de un escándalo desde que se tuvieron las sospechas de que el empleo de Penélope Fillon como asistente parlamentaria de su marido era ficticio. Fillon se ha visto debilitado por el estallido de este escándalo, que también afecta a sus hijos, que recibieron decenas de miles de euros en salarios por empleos que igualmente podrían ser ficticios.
