Un juez de El Salvador ordenó reabrir la investigación de la masacre de El Mozote, perpetrada por los militares en 1981, y que dejó, al menos, mil víctimas y cientos de personas desplazadas.
Esto sucede luego de que la Corte Suprema de Justicia derogara la Ley de Amnistía General de 1993, que impidió que los delitos de lesa humanidad y los crímenes de guerra fueran investigados.
Un informe de la Comisión de la Verdad de Naciones Unidas, divulgado en 1983, luego de la firma de los Acuerdos de Paz que pusieron fin a la guerra civil, responsabilizó de la masacre al coronel Domingo Monterrosa, entonces comandante del batallón Atlacatl, así como al jefe de operaciones, coronel Armando Azmitia y a otros seis oficiales, entre capitanes y mayores que no fueron juzgados bajo el amparo de la ley de amnistía.
La Corte Interamericana condenó a El Salvador por la matanza y estableció el pago de indemnizaciones para los familiares de las víctimas, pero la ley de amnistía impidió investigar y juzgar a los responsables.
El Gobierno de El Salvador reconoció la sentencia de la Corte y el 16 de enero de 2012 —durante el 20 aniversario de la firma de los acuerdos de paz— el entonces presidente Mauricio Funes pidió perdón por la matanza.