El ministro iraquí de Migración Jasef Mohamed al Jaff criticó ayer en un comunicado los esfuerzos “insuficientes” de la ONU para ayudar a la población que huye de los combates en la ciudad de Mosul.
Según al Jaff, al menos 50 mil personas han abandonado la ciudad desde que las fuerzas iraquíes lanzaron el 19 de febrero una operación para expulsar al grupo yihadista Estado Islámico (EI) de los barrios occidentales, donde se atrincheraron sus combatientes tras perder el este de la localidad. “La ONU habla mucho, pero sus esfuerzos son escasos, a pesar de que dispone de grandes sumas de dinero”, afirmó.
Naciones Unidas, que proporciona refugios, comida y ayuda a quienes huyen de Mosul desde el inicio de una amplia ofensiva para reconquistar el bastión yihadista en octubre de 2016, afirmó que trabajaba tan rápidamente como podía para apoyar a los desplazados.
“La primera prioridad de los humanitarios es garantizar en las estructuras de emergencia una capacidad suficiente para el número de civiles que huyen del oeste de Mosul”, indicó Lise Grande, coordinadora humanitaria de la ONU en Irak.
No menos de 190 mil personas han abandonado la segunda ciudad del país a causa de los combates. El número de desplazados llegó a ser aún más importante, pero muchas personas han vuelto a sus casas en los últimos tiempos, según la Organización Internacional para las Migraciones.
