Irán puso en servicio ayer domingo un nuevo submarino capaz de lanzar misiles de crucero, cuya misión será “defender nuestros intereses, porque nunca hemos buscado atacar a ningún país”, dijo el presidente Hasan Rohani en la ceremonia de incorporación efectiva de la nave a la Armada.
Bautizado Fateh (Conquistador, en farsi), el navío tiene un desplazamiento de 600 toneladas y capacidad de lanzar misiles de crucero (cuyo alcance no fue precisado), pero también torpedos, y puede desplegar minas, precisó la agencia de prensa iraní Fars.
El submarino puede operar a más de 200 metros de profundidad y dispone de una autonomía de 35 días, dijo la agencia oficial iraní.
Hablando sobre su capacidad militar, Rohani afirmó en la base naval de Bandar Abas que “hoy la República Islámica alcanza la completa autosuficiencia en tierra, mar y aire”. “Nuestra potencia militar está destinada a defender nuestros intereses...”, recalcó.