El régimen sirio parece más cerca que nunca de la reconquista total de la capital y sus alrededores, con el inicio ayer de la evacuación de los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) de su último bastión en Damasco, según la oenegé OSDH.
Los medios oficiales sirios han negado, sin embargo, la existencia de cualquier acuerdo con el grupo yihadista o de traslados negociados de sus miembros desde el sur de Damasco, donde han sido sometidos a una dura ofensiva del régimen de Bashar al Asad desde hace más de un mes.
En otro frente de la guerra en Siria, en la provincia oriental de Deir Ezzor, el grupo EI también ha perdido terreno frente a una coalición kurdoárabe apoyada por tropas francesas y estadounidenses en tierra, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
Esta organización, que cuenta con una amplia red de fuentes en Siria, precisó que las primeras evacuaciones de yihadistas en Damasco ocurrieron al entrar en vigor el sábado un cese al fuego con el régimen y conciernen al campamento palestino de Yarmuk y el barrio de Tamadun.
“Seis autobuses ingresaron en la madrugada del domingo en la zona bajo control del EI para transportar a los combatientes del grupo y sus familias, antes de partir de madrugada hacia el desierto sirio”, en el este del país, donde indicó a la AFP el director del OSDH, Rami Abdel Rahman.
Más de 25 autobuses han accedido también al campamento de Yarmuk, pero la mayoría de la gente a bordo en estos últimos son “civiles por el momento”, añadió.
