Tropas de la coalición completaron el cerco a Mosul y los últimos yihadistas que siguen en la ciudad están rodeados y “morirán ahí”, dijo ayer el enviado de Estados Unidos, Brett McGurk. Los combatientes de Estado Islámico (EI) “están rodeados”.
La noche de sábado a domingo la novena división del Ejército iraquí cortó la última ruta de escape de Mosul cerca de Badush, al noroeste. “Los combatientes [yihadistas] que siguen en Mosul morirán ahí”, dijo McGurk a la prensa en Bagdad.
El enviado subrayó que la coalición “se comprometió no solamente a vencer [a EI] en Mosul, sino también a que [sus combatientes] no se puedan fugar”. Fuentes estadounidenses han evaluado que unos 2 mil 500 yihadistas permanecían en el oeste de Mosul y en el poblado de Tal Afar.
Poco antes las fuerzas iraquíes de élite anunciaron haber reconquistado más de un tercio de la parte occidental de Mosul desde el inicio de la segunda parte de la ofensiva el 19 de febrero.
“Más de un tercio de la orilla derecha [al oeste del río Tigris] está bajo control de nuestras unidades”, declaró ayer el general Maan al Saadi, de las fuerzas de élite del contraterrorismo (CTS).
Pero aunque la resistencia yihadista cada vez es más débil, los responsables militares advierten que aún habrá más combates para reconquistar la totalidad de la segunda ciudad de Irak.
“Luchamos contra un enemigo cuyos métodos son muy variables, que se esconde entre los ciudadanos y utiliza aparatos explosivos, snipers y kamikazes. Ahora bien, la operación tiene el objetivo de preservar la vida de los civiles”, explicó el general Yahya Rasool, portavoz del comando de operaciones conjuntas.
Esta resistencia debería ser especialmente fuerte en la Ciudad Vieja, un barrio de calles estrechas donde cientos de miles de civiles siguen atrapados.
Las unidades de intervención rápida y la Policía atacaban ayer domingo la zona de Bab al Toub, cerca de la Ciudad Vieja, mientras que las CTS combatían en los barrios de Al Jadida y Al Aghawat.
Estas fuerzas avanzan desde el sur y ya arrebataron al EI varios barrios desde la ofensiva lanzada el 19 de febrero para recuperar la parte oeste. Pero esta progresión continúa siendo complicada.
“No podemos dejar montones [de yihadistas] detrás de nosotros. Tenemos que tomar el control de las zonas, acorralar a los yihadistas, desactivar [las bombas], controlar a los ciudadanos presentes antes de continuar nuestro avance”, explica el general Saadi.
Los yihadistas del EI habían conquistado Mosul en junio de 2014 al cabo de una ofensiva relámpago, que les permitió controlar vastos territorios en Irak al norte y oeste de Bagdad.
