El grupo terrorista Estado Islámico (EI) reivindicó ayer un ataque contra un restaurante lujoso de la capital de Bangladesh, Daca, en el que varios milicianos mataron a 20 rehenes.
El grupo aseguró en un comunicado distribuido por partidarios del grupo en el servicio de mensajes Telegram que el blanco del atentado eran los extranjeros procedentes de los “países cruzados”. El texto tuvo similitud a declaraciones anteriores dadas a conocer por el grupo extremista.
Nueve de los rehenes muertos eran italianos, ocho eran japoneses y uno era de India, de acuerdo con esos países.
No quedó claro por el momento si los líderes del grupo Estado islámico en Siria e Irak estuvieron involucrados directamente en la planificación del ataque.
Previamente el EI ha reivindicado ataques que fueron realizados por atacantes llamados “lobos solitarios”, sin conexión conocida con el Estado Islámico.
En la operación de rescate lanzada por las tropas de Bangladesh para poner fin a la toma de rehenes, murieron 6 milicianos y 13 rehenes fueron rescatados, incluidos varios extranjeros. La identidad de los rehenes no fue revelada.
El Ejército informó que el asedio duró 10 horas.
El padre de un sobreviviente expresó que los agresores dejaron vivir a los que recitaron versos del Corán.
El ataque supone una escalada en la creciente violencia extremista registrada los últimos tres años en el país, de mayoría musulmana pero tradicionalmente moderado. La mayoría de los ataques han sido asaltos de hombres armados con machetes contra personas concretas de minorías religiosas, extranjeros o activistas.
Durante el ataque, unas 35 personas estuvieron retenidas, incluidos unos 20 extranjeros, cuando hombres armados asaltaron el viernes por la noche el popular restaurante Holey Artisan Bakery, en el barrio diplomático de Gulshan, durante el mes sagrado islámico del Ramadán. Dos policías murieron al comenzar el ataque.
La misión de rescate fue realizada por fuerzas paramilitares el sábado por la mañana, dijo Nayeem Ashfaq Chowdhury. En el lugar se recuperaron dispositivos explosivos improvisados y armas blancas, añadió.
La primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina, condenó el ataque y dijo que las fuerzas de seguridad habían detenido a uno de los agresores.
“Debido a los esfuerzos de la fuerza conjunta, los terroristas no pudieron huir”, destacó Hasina en un discurso televisado, en el que prometió combatir los atentados en el país e instó a la gente a colaborar en las pesquisas.
Por su parte, un portavoz del Gobierno japonés indicó que un rehén japonés fue rescatado con una herida de bala, pero que no tenía noticias de los otros siete.
El subsecretario jefe de Gabinete, Koichi Hagiuda, señaló que los ocho ciudadanos estaban juntos en el restaurante en el momento del ataque.
En tanto, la ministra india de Exteriores, Sushma Swaraj, confirmó que entre los muertos había una menor india. En su cuenta de Twitter, dijo estar “extremadamente dolida de anunciar que los terroristas han matado a Tarushi, una niña india que fue tomada como rehén en el ataque terrorista en Daca”.
Una fuente de India aseguró que entre los rehenes muertos, además de italianos, japoneses y un indio, había surcoreanos y bangladesíes. La persona que dio la información no dio su nombre porque no estaba autorizada a hablar con los medios de comunicación.
