REFUGIADOS

Italia responde ante la crisis migratoria

Italia responde ante la crisis migratoria
Paolo Gentiloni

Italia respondió con fuerza a varios de sus vecinos del este que le reclaman detenga la llegada de migrantes a su territorio, y sigue presionando a Europa para que asuma su parte en la gestión de la crisis de refugiados.

El pasado viernes, el primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, dijo que no acepta “las lecciones, y menos aún las palabras improbables y amenazantes” de algunos vecinos en materia de política migratoria.

La última procedía del primer ministro húngaro, Viktor Orban, quien ese mismo día, en su intervención radiofónica semanal, se erigió en el portavoz de sus homólogos de Polonia (Beata Szydlo), República Checa (Bohuslav Sobotka) y Eslovaquia (Robert Fico), al evocar una carta conjunta dirigida a Gentiloni.

En ella, los cuatro dirigentes ofrecen su ayuda –principalmente financiera– a la Unión Europea (UE), y proponen crear mejores condiciones en los centros de acogida situados fuera de Europa y abandonar la repartición forzada de migrantes entre los países europeos.

Durante su intervención, Orban fue aún más lejos y consideró que Italia tiene dos opciones: “cerrar sus puertas” o aceptar la ayuda que se les ofrece.

Hablando en nombre del cuarteto, Orban señaló que respalda la reciente propuesta de los ministros de Interior alemán e italiano, quienes “dijeron que la inmigración debería ser detenida en Libia”, sin excluir la opción militar para lograrlo.

Aunque asegura que continuará haciendo “sus deberes” en materia de acogida con los migrantes, Italia presiona desde hace varios meses a sus socios europeos para que demuestren más solidaridad. El país se queja a menudo de no recibir suficiente apoyo de la UE frente al flujo migratorio.

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