Venezuela está en un punto de quiebre y lo que está pasando decreta, de hecho, la muerte del bloque opositor Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y la oportunidad de nacimiento de una estructura nueva, incluyente, en la que no hay partidos ni candidatos, sino víctimas y victimarios. Así describió la situación actual del país suramericano el estratega político JJ Rendón, desde Estados Unidos, donde se encuentra en calidad de asilado político desde el pasado 1 de junio.
En una entrevista en el programa Conclusiones, de CNN, Rendón aseguró que no es suficiente una composición de 18 partidos y un grupo de diputados para resolver un problema de una crisis que ya llegó al quiebre, porque lo que acaba de hacer el gobierno de Nicolás Maduro –con el anuncio del Consejo Nacional Electoral (CNE) del cronograma y las condiciones para la consulta– es quitarse la careta y decirle a la oposición y a la comunidad internacional que no le importa el resultado de las parlamentarias del 6 de diciembre de 2015 (6D), así como tampoco que hayan recogido no el 1%, sino el 8% de las firmas que le pidieron a la MUD para la activación del referendo revocatorio.
El consultor calificó como una burla del régimen que después de todo les anunciaran unas condiciones prácticamente imposibles de cumplir y para que al final, si gana el “sí”, el objetivo central del referendo, que es el cambio del Ejecutivo, no se cumpla, ya que la fecha en la que se haría el referendo el resultado sería que el vicepresidente de la República asuma lo que resta del mandato.
Según Rendón, la MUD cumplió una función que llega hasta ahorita y le corresponde ahora evolucionar, reconocer que ellos son una parte de la oposición, politizada, y que hay otra gente que puede ayudar y que no está integrada, llámense sindicatos, estudiantes, Iglesia, grupos empresariales, gremios.
Rendón, crítico del gobierno desde la gestión de Hugo Chávez y al que en mayo de 2014 la Asamblea Nacional –encabezada por el dos del chavismo Diosdado Cabello– le abrió una investigación por supuestos nexos con el narcotráfico, cuestionó que cuando los líderes de la MUD hablan dicen representar a la mayoría opositora, lo que –afirma– demuestra que no entendieron que el 6D la población votó contra el régimen y no por ellos, y que el mandato que recibieron fue que hicieran lo que tuvieran que hacer, dentro del marco de la ley, para cambiar al régimen.
Por ello, señaló, en vez de estar aprobando leyes diversas debieron haber buscado, por ejemplo, la manera de que en el CNE se nombraran los rectores que hacían falta, que se modificaran y aclararan los reglamentos y que el Tribunal Supremo fuera anulado. Tenían que “casarse [con] esa pelea porque al final es una pelea que no puedes evitar, el régimen no reconoce a la Asamblea Nacional, la Asamblea tiene que darle la batalla al régimen. Lo demás es superfluo”, apuntó.
En una breve alusión a las declaraciones del estratega, el presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, respondió en su cuenta de Twitter a comentarios de la gente, señalando: “[La] MUD no es representante [de] todos los sectores opositores [del] país. Apenas es [un] organismo [de] coordinación política. Demás sectores tienen su propia representación”.
La evolución a que se refirió Rendón parece ser el objetivo de la Unidad que desde el pasado miércoles, cuando el CNE informó del cronograma, se encuentra en sesión permanente coordinando las acciones que adoptará y sosteniendo reuniones con diversos grupos.
El secretario ejecutivo, Jesús Torrealba, aseguró el jueves que “hay acuerdos importantes que deben hacerse en el seno de la MUD”, porque lo que viene es el “camino crítico a la situación de un nuevo gobierno”.
Torrealba también dijo que entre el jueves y hoy, domingo, se estarían reuniendo con sectores gremiales e institucionales, Iglesias y grupos estudiantiles y sindicales, y que mañana anunciarán, en un acto de masas, la estrategia a seguir.
De hecho, uno de los sectores que dialogó ayer con los líderes de la oposición fue el industrial, de acuerdo con información disponible en el sitio de la Unidad. Tras el encuentro, Juan Pablo Olalquiaga, presidente de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), declaró que el hecho de que la MUD, a través de Torrealba, convoque a otras organizaciones sociales que tienen peso en el país es fundamental. Agradeció que se haya tomado en cuenta la opinión de Conindustria, “así como se tienen que tomar en cuenta las opiniones de muchas otras organizaciones de la sociedad”.
Olalquiaga manifestó que le presentaron a Torrealba algunas ideas “sobre alternativas que se pueden tomar” y que a su juicio son importantes. “Lo relevante es que podamos llegar a un punto en que el país pueda tener los cambios necesarios como para poder comenzar la reconstrucción, ese dibujo de país que todos anhelamos”, apuntó.
Torrealba cumplió ayer dos años en la secretaría ejecutiva de la MUD. A través de su cuenta de Twitter expresó: “Todas las victorias son del pueblo. Todas las fallas son mías. Palante!”.
