¿Qué significa para Panamá albergar la JMJ?
¿A qué atribuye la decisión del papa?
En Cracovia, uno de los principales problemas ha sido el transporte público. ¿Qué cosas tiene que mejorar Panamá?
Cracovia solicitó ayuda militar a otros países de la Unión Europea. ¿Hará lo mismo Panamá?
En la JMJ de Madrid el Gobierno dispuso de colegios públicos y centros polideportivos para acoger a los peregrinos. En Cracovia, en cambio, la acogida de los jóvenes fue en familias polacas. ¿Por cuál opción optará Panamá?
¿Va a haber financiación pública de la JMJ?
¿Se sabe ya la época del año en que se programará la JMJ? En Europa, los jóvenes tienen vacaciones en agosto y en Panamá, en enero y febrero…
¿Qué le dijo el papa cuando se acercó?
Sobre todo, es una gran bendición del papa Francisco para el país y para Centroamérica, que es una región con muchas situaciones de inseguridad, donde en muchos barrios humildes hay conflictos y dolor para las familias. Siento que la JMJ sembrará una semilla de paz y de amor que ayudará a los jóvenes a escoger el camino correcto. No solo en los días en que se desarrolle propiamente la jornada, sino la preparación para este evento para todas las regiones que conforman Centroamérica, para que se pongan manos a la obra a trabajar por los jóvenes. Panamá va a ser, como siempre lo ha sido, puente para que muchos jóvenes crucen para una vida de fe, de familia y de trabajo.
Siento que han tenido mucho que ver las periferias. Desde el año 1982 América no contaba con la visita de un papa. Han pasado 34 años y ahora Panamá y Centroamérica tienen confirmada su presencia. Cuando Juan Pablo II pisó Panamá, era un momento muy difícil. La región después evolucionó hacia la democracia. Ahora nuestras democracias deben saber hacer frente a los retos. Uno de los principales retos es crear oportunidades para los jóvenes, y la JMJ es el mejor escenario para esto.
Participar en los eventos sirvió para tomar ejemplo y ver las alternativas que tiene Panamá. Ahora lo que tenemos que hacer es ponernos a disposición de monseñor José Domingo Ulloa que, como arzobispo de Panamá, lideró la candidatura junto con el episcopado de Centroamérica. Voy a ponerme enseguida a considerar las cuestiones logísticas para respaldar a la Iglesia panameña.
El papa estará cinco días en nuestro país, y eso requiere una gran planificación, pero Panamá cuenta con áreas para albergar los eventos programados en la JMJ. Además, los panameños saben unirse y dar lo mejor cuando se trata del país. La presencia del papa hace que una de las claves de la JMJ sea la seguridad.
No, nosotros tenemos capacidad total con nuestra fuerza pública para asumir la seguridad completa del evento. Lo que sí es necesario siempre es que haya intercambio de información a través de los departamentos de inteligencia. Es cierto que se incrementará el despliegue de seguridad en nuestros puertos y aeropuertos, pero Panamá es un centro logístico y esto hace que siempre estemos alerta para protegerlo.
Estoy seguro de que el equipo que escoja la Iglesia para desempeñar el trabajo de buscar casas a los peregrinos funcionará. Los párrocos pedirán a las familias de feligreses que reciban a peregrinos. Tenemos la experiencia de Chitré, donde se abren las puertas a 10 mil jóvenes. La diferencia es que ahora será todo el país, y a cientos de miles de jóvenes. El panameño es muy receptivo en eso. El Gobierno hará todo el esfuerzo para poner a disposición de los peregrinos las instalaciones que tenemos.
Se incentivará la donación privada a las cuentas del arzobispado de Panamá. Pero el Gobierno, por ser una operación logística de estas dimensiones y tan importante, también asumirá los compromisos en materia de seguridad y logística. Si gracias a la JMJ cientos de miles de jóvenes van a visitar Panamá, nuestra responsabilidad es darles seguridad y apoyo logístico. El nombre del país suena en todo el mundo, y ya mucha gente desde hoy comenzará a entrar en las páginas de Panamá. Hay que tener claro que los únicos eventos mundiales comparables a la JMJ son la Copa América de fútbol y las Olimpiadas.
Dejamos en manos de la Iglesia esa decisión.
El papa sonrió. Fue muy simpático, como siempre.