La nueva administración del Municipio de Panamá deberá asumir una serie de obras que, en su mayoría, no han sido concluidas y en las que además hay conflictos con las empresas contratadas.
Entre los proyectos pendientes está la culminación de nueve instalaciones deportivas a cargo de la empresa Alquileres y Construcciones de Panamá, S.A., a la cual el pasado 4 de abril se le rescindió el contrato por un monto de $2.5 millones.
Ahora los residentes de los nueve corregimientos en donde el municipio pretendía construir un total de tres piscinas, cinco canchas sintéticas de fútbol y una de béisbol, se han convertido en fieles testigos de que no siempre “los gobiernos pasan y las obras quedan”.
En la comunidad de Montería, corregimiento de Pedregal, se tenía previsto construir una cancha de fútbol sintética (20 metros x 40 metros) con gradas de metal y luces. Solo hay un terreno con hierbas crecidas, charcos de agua, algunos materiales de construcción, y con apenas unas fundaciones.
“Nos hemos quedado sin nada”, dice Luis Guillén, un joven de 15 años que reside en el sector. El joven cuenta que antes, en esa misma zona, podían jugar en una cancha de tierra improvisada, pero que ahora “ni eso” pueden hacer.
Mientras, en la comunidad de Villa Lorena, corregimiento de Río Abajo, Maritza Baloy, con 36 años de habitar en el área, señala que en marzo pasado fue toda una novedad el hecho de que se construiría una piscina para el disfrute de los niños. “Escogieron algunos muchachos de la barriada para trabajar, pero tres meses después les informaron que no había dinero para continuar la obra... los trabajadores nos contaron que no había dinero para comprar los materiales”, relata.
En esta barriada, la entidad se comprometió a construir una alberca, además de baños, vestidores, y a instalar luces, a un costo de $459 mil 408. Sin embargo, en la zona en donde se supone debería estar la piscina, solo hay un cuadro marcado con hierros.
Las obras restantes se pretendían hacer en comunidades de los corregimientos de Las Mañanitas, Juan Díaz, Ancón, 24 de Diciembre, Ernesto Córdoba, Alcalde Díaz y Las Cumbres.
La alcaldesa capitalina, Roxana Méndez, explica que la paralización de estas obras responde al hecho de que la empresa incumplió con el contrato, específicamente en el porcentaje de avance de la obra, y añadió que la compañía no tuvo la capacidad financiera para continuar con el ritmo de construcción.
Méndez agrega que “estamos trabajando con la afianzadora un reclamo para que la próxima administración pueda inmediatamente contratar otra empresa para que culmine el trabajo que se inició”.
Por su parte, el alcalde electo, José Blandón, señala que todo la situación se debió a “una mala contratación” y en vista de que este será un problema que heredará, ha decidido revisar todos los contratos entregados por la actual administración.
La empresa constructora, en septiembre del año pasado ya había recibido el 30% del costo total de la obra ($816 mil 505) del valor global ($2.5) y tenían como primera fecha de entrega el mes de enero de 2014, pero se le aprobó una extensión de 45 días con lo que las edificaciones debieron estar terminadas en marzo pasado.
En el convenio se acordó que el costo restante de la obra se pagaría de acuerdo con el porcentaje de avance de esta.
En tanto, los responsables del proyecto han evitado aclarar la situación, a pesar de que en reiteradas ocasiones se les llamó. Incluso en una ocasión la secretaria se negó a dar la dirección exacta de las oficinas centrales para tratar de ubicar personalmente a los responsables. Sin embargo, mediante una nota enviada a este medio se pudo conocer que la compañía interpuso un recurso de reconsideración ante las oficinas del Tribunal de Contrataciones Públicas.
A esta empresa se le han adjudicado, al menos, otros 11 proyectos con otras entidades del Estado, como por ejemplo, el Ministerio de Educación y el Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano, lo que en total pudiera estar rondando los $9 millones.
