El hasta ayer ministro de Seguridad Pública, José Raúl Mulino, avaló cuatro órdenes de compra fraccionadas –cada una por la suma de $856 mil– para adquirir mil dispositivos electrónicos que sustituyeron al polémico pele police, sistema que el hoy exfuncionario califica de “obsoleto”.
Mulino justificó las compras segmentadas alegando que la ley se lo permite y se hicieron para facilitar al contratista la entrega de los aparatos, denominados “móvil police”.Meses antes de estas transacciones, el exministro de Seguridad defendió el pele police.