Panamá, al igual que el resto de América Latina, destina cada año cientos de millones de dólares a la educación, pero los resultados en la calidad de la enseñanza están lejos de alcanzar su objetivo.
El promedio de los estudiantes de la región tiene un rezago académico de un año frente al crecimiento registrado, revela un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo.

Ante esta realidad, expertos advierten la necesidad de priorizar la inversión en programas que ofrecen incentivos para evitar la deserción escolar, apoyar y motivar a los maestros y conectar a los alumnos de secundaria con el sector empresarial.