Difícilmente Juan Carlos Varela escuchó ayer un nombre más que el de María del Pilar Hurtado. Colombia lo esperaba ansioso para que respondiera por el paradero de la exdirectora de la inteligencia de ese país, requerida por la justicia y quien fue asilada en Panamá desde noviembre de 2010, cuando él era canciller.
Escueto y apurado, contesta: ya perdió la condición de asilada. Le preguntan si sigue en Panamá. Trata de mantener la calma pero contesta tajante. Repite lo mismo y empieza a hablar aún más rápido. Se despide.
Va tarde. Son las 2:20 p.m. y debía salir 20 minutos antes. Lo espera la toma de posesión de su homólogo Juan Manuel Santos.
Lo acompaña su esposa, una radiante Lorena Castillo, que con sonrisa inmaculada se roba las miradas desde que llegó a Colombia, porque el miércoles Santos la ubicó a su lado en la cena que ofreció a los mandatarios.
Detrás de la primera dama, sobria y elegante, Isabel de Saint Malo de Alvarado acompañada por su esposo y por el ministro de Comercio, Melitón Arrocha. Completos desconocidos para los medios de comunicación colombianos.
Su carro es el último en salir del emblemático hotel Tequendama, donde el Gobierno colombiano lo hospedó junto a los presidentes de Guyana, Honduras y Guatemala, el primer ministro de Haití y los vicepresidentes de Cuba y El Salvador.
Varela estuvo menos de 45 minutos en el hotel. Debía llegar a las 12:30 p.m. para atender dos entrevistas, pero llegó pasada la 1:30 p.m. Quizá por el apuro o por los 2 mil 600 metros sobre el nivel del mar en que estaba respiraba con esfuerzo, pero sin perder la compostura.
A diferencia de otras tomas de posesión de presidentes colombianos en las que han participado mandatarios panameños, a Varela le tocó una agenda difícil. Fuera de Hurtado, debía atender el tema comercial de los aranceles a los textiles y las peticiones que le hizo Santos la semana pasada cuando visitó Panamá.
Ya lo decidió: no firmará un tratado de información fiscal. A lo que está dispuesto, dice, es a fortalecer la Unidad de Análisis Financiero, “que en el gobierno pasado se usó con criterio político”. Con eso Colombia podrá contar con la información que quiere, pero solo en casos de delitos probados.
Lo que sí ve posible el Presidente es que Colombia, como lo solicitó, inicie la exploración de hidrocarburos en Panamá. “¿Por qué no contar con la experiencia de un país amigo?”.
Y en cuanto a la interconexión, en este viaje se reunió con los presidentes de la Corporación Andina de Fomento y el Banco Interamericano de Desarrollo, y “ambos mostraron interés”.
Otros temas en Panamá lo ocupan. Por ejemplo, las auditorías al gobierno anterior. Denuncias con irregularidades han sido presentadas ante los medios, mas no ante las autoridades competentes. Aunque Varela no lo admite abiertamente, su gobierno espera el cambio de procurador, en diciembre de 2014. Advierte que además de que los casos deben estar bien armados y eso toma tiempo, es importante, “sobre todo, tener la confianza de que el Ministerio Público va a actuar de forma correcta”.
Pero, advierte, “hay situaciones muy delicadas en todas las áreas del gobierno”. En la Autoridad Marítima, el aeropuerto de Tocumen... ahí, “sin duda alguna”, se contempla revocar las concesiones lesivas al país.
El ojo también está puesto en IBT Group. “Se han encontrado situaciones muy delicadas en esos hospitales; las obras están paralizadas. También hay situaciones muy delicadas en el Instituto Nacional de Cultura”.
Pero lo más delicado que ha visto hasta ahora, cuenta, es la compra de 50 mil balas de goma, mil equipos para uniformar a la guardia presidencial y 60 mil granadas, cuando en una protesta grande se usan de 20 a 25 y Colombia, con 40 millones de habitantes, tiene en inventario 10 o 15 mil. Fueron $15 millones en equipos antidisturbios para la guardia presidencial. “Nos tocará vender eso a otros países, o a los que compraron devolver la plata al Estado”.
Por lo pronto, la próxima semana entrevistará a los seis candidatos de la terna del Idaan y leerá la hoja de vida de los 24 aspirantes a la dirección del Seguro Social. En tanto, su gobierno deberá enfocarse en la renovación de Colón, la línea 2 del Metro, el fortalecimiento de unidades recolectoras de aguas servidas en la ciudad, la licitación de canchas sintéticas y la sanidad básica de San Miguelito.
¿Con qué dinero? Varela asegura que hay. Tanto para eso, como para el aumento de la beca universal y el programa 120 a los 65, que parte de la ciudadanía ha calificado como paternalismo, pero que él defiende como un servicio social. “No tienen que ver con política, ya gané las elecciones”.
>>>Pero Martinelli también había ganado ya y el país, incluyéndolo a usted, criticaban sus medidas politiqueras...
“Esa era su agenda, la mía es de Estado”.
Hay plata, asegura. “El Canal, que aporta mil millones de dólares; Tocumen, que ahora tendrá una administración honesta... la economía creciente”. Con eso y con “la suspensión de gastos innecesarios”, que es su plan de reestructuración de pago a sabiendas de que tienen la soga al cuello con las deudas y los llave en mano.
La entrevista duró 15 minutos. Afuera lo esperaban los periodistas colombianos, que todavía no saben dónde está Hurtado.
