El juez brasileño que supervisa la investigación por el pago de miles de millones de dólares en sobornos a políticos y funcionarios dijo ayer que cree que la pesquisa se aproxima a su final.
El juez Sergio Moro no fijó un plazo para poner fin a la operación. Sin embargo, admitió que personalmente “está un poco cansado” del trabajo y cree que la pesquisa está en sus etapas finales.
La investigación, que comenzó en marzo de 2014 en el estado suroriental de Paraná, donde trabaja Moro, ha salpicado a muchos miembros de la élite brasileña y dado origen a indagaciones relacionadas que se han expandido a nivel nacional y a otros países de Latinoamérica.
Los investigadores descubrieron una red en la que varias compañías constructoras se coludieron con funcionarios de la paraestatal brasileña Petrobras para otorgar contratos inflados.
Por más de una década, miles de millones de dólares en sobornos terminaron en los bolsillos de políticos y otros funcionarios, de acuerdo con los fiscales.