Un juzgado salvadoreño remitió a la Corte Suprema el proceso de extradición del expresidente Mauricio Funes y tres de sus familiares, procesados por su presunta participación en una red de corrupción que desvió 351 millones de dólares de las arcas del Estado.
La oficina de comunicaciones del Centro Judicial confirmó el sábado que el juez quinto de instrucción de San Salvador, Sídney Blanco, aprobó la petición de la Fiscalía General de la República, para que sean traídos al país y respondan por los cargos que se les imputan.
Funes, su pareja Ada Mitchell Guzmán Sigüenza, y sus hijos Diego Roberto Funes y Carlos Mauricio Funes, se encuentran en Nicaragua, donde en septiembre de 2016 recibieron asilo político del gobierno del presidente Daniel Ortega, mientras se desarrollaba un juicio civil por enriquecimiento ilícito.
