La justicia estadounidense ha redoblado las precauciones con Joaquín Chapo Guzmán, el exjefe del cártel mexicano de Sinaloa, ya conocido por sus escapadas de las prisiones de máxima seguridad y extraditado la semana pasada de México a Estados Unidos.
El Chapo debía estar presente en una corte federal de Manhattan el 3 de febrero para una audiencia para la preparación de su juicio por narcotráfico, pero el juez federal Brian Cogan pidió ayer que sea escuchado por videoconferencia.
