El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil rechazó ayer una solicitud judicial que buscaba remover del cargo al ministro encargado de la infraestructura y la inversión, Wellington Moreira Franco, quien había sido nombrado en una investigación por corrupción.
El dictamen del juez Celso de Mello del STF permite también a Moreira mantener su inmunidad para ser investigado por cortes menores. El pedido judicial introducido por un partido de oposición de izquierda buscaba anular su designación como ministro, argumentando que el presidente Michel Temer intentaba protegerlo de una posible acusación.
Según Mello, ese no era el caso. Moreira fue implicado durante un testimonio de delación compensada de un exejecutivo del conglomerado Odebrecht, acusado en el caso de sobornos políticos conocido como Lava Jato. La investigación, centrada en la firma Petrobras, llevó a que decenas de importantes funcionarios de gobierno, líderes políticos y empresariales fueran atrapados en los últimos dos años y todavía podría implicar a muchos más, incluyendo al propio Temer, a medida que avanzan los testimonios.
Como ministro, Moreira solo podría ser acusado ante el STF, donde un juicio podría demorarse meses o años. El lunes, Temer desestimó las críticas de que designó a Moreira para protegerlo de una investigación y se comprometió a destituir a cualquier ministro acusado de corrupción.