El Juzgado Decimoséptimo Penal declaró legal el allanamiento que la Fiscalía Segunda Especializada contra la Delincuencia Organizada efectuó el 13 y 14 de abril pasado en la sede de la firma Mossack Fonseca (MF) para asegurar los archivos virtuales de ese bufete de abogados.
La fiscalía efectuó dicho allanamiento en busca de datos sobre el posible uso de la firma para “encubrir o promover actividades ilícitas”, luego de que se divulgara una investigación periodística global que habría dejado al descubierto supuestas prácticas irregulares de sociedades offshore a través del mencionado bufete.
La decisión del juzgado resuelve un incidente de controversia presentado por MF –a través de la abogada Guillermina McDonald–, en el que alegó que “en la orden de allanamiento se violentaba la inviolabilidad del domicilio, la privacidad y la confidencialidad de las comunicaciones y correspondencia” de la firma.
El juzgado declaró“no probado” el incidente. Sin embargo, el fiscal Caraballo explicó que la defensa de la firma aún está dentro del plazo para presentar una apelación ante el Segundo Tribunal Superior Penal.
Entre el 13 y 14 de abril pasado, Caraballo practicó un allanamiento en la sede de la firma, diligencia que se prolongó durante 27 horas continuas y en la que extrajo información de más de 100 servidores usados para almacenar información del bufete de abogados.
La investigación de este caso se inició luego de que el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) obtuviera más de 11.5 millones de documentos de la base de datos de Mossack Fonseca, relacionados con la creación de sociedades offshore desde las que supuestamente se habrían cometido irregularidades. La firma lo niega rotundamente.
