La justicia peruana confirmó ayer los tres años de prisión provisional de la líder opositora Keiko Fujimori, mientras es investigada por presunto lavado de dinero proveniente de la constructora brasileña Odebrecht durante su campaña presidencial de 2011.
Los jueces de la segunda sala penal de apelaciones de Lima le dieron la razón al juez de primera instancia, que envió a Fujimori a la cárcel el 31 de octubre. Los magistrados determinaron que existe peligro de obstaculización de la justicia, por lo que decidieron que la líder del partido Fuerza Popular -que domina el Parlamento- continúe en una cárcel de mujeres de Lima.
Según el fiscal provincial José Domingo Pérez, Fujimori habría formado una organización criminal dentro de Fuerza Popular, con la finalidad de obtener poder político, y en 2011 habría recibido 1.2 millones de dólares de Odebrecht, que escondió mediante varios métodos ilegales.
