Los ministros de Exteriores de los países del G7 iniciaron ayer una reunión de dos días en Hiroshima, eclipsada por la visita sin precedentes de John Kerry a esta ciudad víctima del primer bombardeo atómico de la historia.
El secretario de Estado es el más alto responsable gubernamental de Estados Unidos que visita Hiroshima.
Hoy lunes irá al museo del Memorial por la Paz y luego rendirá homenaje a las 140 mil víctimas mortales del bombardeo atómico estadounidense del 6 de agosto de 1945.
En una entrevista publicada ayer por el periódico local Chugoku Shimbun, Kerry evitó la delicada cuestión de unas posibles disculpas oficiales de Estados Unidos por el ataque.
Sin embargo, expresó su “apoyo a un mundo sin armas nucleares”, y recordó que “el presidente [Barack] Obama promovió este objetivo y expuso una visión de un mundo sin armas nucleares” en una alusión a un discurso en Praga en 2009.
“Sí, Estados Unidos está comprometido desde hace tiempo en el desarme nuclear mundial”, dijo Kerry.
