Al inaugurar ayer el primer congreso del partido único de su país en 36 años, el líder norcoreano Kim Jong-un elogió el “magnífico” ensayo nuclear de enero pasado, el cual tildó como una muestra del “espíritu invencible” de la nación ante una agresión extranjera.
Con traje de corte occidental y corbata, Kim afirmó ante el congreso del Partido de los Trabajadores que el ensayo, de una bomba de hidrógeno según el régimen, supuso un hito “histórico”.
El ensayo “claramente demostró al mundo entero nuestro invencible espíritu y poder infinito (...), desafiando a la malévola presión y a las sanciones de las fuerzas enemigas”, declaró.
El discurso fue interrumpido por nutridos aplausos, con una ovación de pie cuando terminó.
Corea del Norte abrió ayer el congreso del partido único en el poder, la primera gran asamblea política en 36 años, con el objetivo de consagrar a Kim Jong-un como líder absoluto del régimen norcoreano.
