La expresidenta argentina Cristina Fernández viuda de Kirchner (2007-2015) recibió al menos 10 avisos sobre presuntas irregularidades en los actos de contratación pública a partir de 2010, según informes de auditoría a los que tuvo acceso el diario Clarín.
De acuerdo con lo divulgado, la Auditoría General de la Nación tiene la “convicción” de que durante la administración de la exmandataria se llevó adelante un “plan” de “manera sistemática” para hacer “caja y dinero” de manera ilegal con la inversión pública”.
En los informes se señala taxativamente que las advertencias enviadas a Fernández fueron aprobadas por unanimidad por el directorio de auditores del organismo, que está conformado tanto por miembros de partidos de la oposición como por representantes del entonces oficialista Frente para la Victoria.
Se precisa que los auditores oficialistas decidieron acompañar las advertencias de irregularidad en las contrataciones públicas para desligarse de supuestos negociados que se efectuaban.
Según las inspecciones practicadas por Auditoría General, entre las irregularidades detectadas están: “adelantos financieros que no se correspondían con la ejecución de tareas, pagos a contratistas sin que se concretara el programa acordado y la ampliación de las adjudicaciones sin una licitación pública previa”.
Por las anomalías detectadas, el jefe de la Dirección Nacional de Vialidad, Javier Iguacel, acudió esta semana a un tribunal federal, donde explicó los detalles de una licitación ganada por el empresario Lázaro Báez –detenido en el marco de un proceso por lavado de dinero– a través de la firma Adelmo Bancalari, la cual, según el funcionario habría sido adjudicada con sobreprecio.
Báez ganó“la totalidad de la obra [de vialidad] y transfirió en forma inmediata el 70% a la firma Cemento”, aseguró la Dirección de Vialidad, que afirma que la “maniobra encubrió un sobreprecio de un 30%”.
El ministro de Hacienda y Finanzas Públicas, Alfonso Prat-Gray, dijo al diario haber recibido informes de bancos que aseguran que el “blanqueo” de dinero durante la administración kirchnerista habría llegado a la suma de 60 mil millones de dólares. “Son bancos internacionales que apoyaron a Axel Kicillof y que ahora quieren hacer negocios con el nuevo gobierno. Entre ellos, JP Morgan y HSBC”.
