RECUERDOS DE LA SECESIÓN EN YUGOSLAVIA

Kosovo perdona pero no olvida

Los kosovares intentan hoy que el mundo los reconozca y entablar relaciones son Serbia, aunque las heridas por la guerra aún se hacen sentir.

Kosovo perdona pero no olvida
La sede de la Biblioteca Nacional de Kosovo tiene una arquitectura particular. Fue inaugurada en 1982 por el arquitecto croata Andrija Mutnjakovic, quien aseguró que su obra intenta mezclar

Entre 1998 y 1999, Pristina –capital de Kosovo– fue una zona de guerra. Era el principal objetivo de la milicia y los paramilitares serbios, que atacaban a sus vecinos en nombre del nacionalismo y la justicia.

La guerra terminó tras una fuerte intervención de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que incluyó un bombardeo devastador sobre la capital serbia, Belgrado, y cuyas huellas todavía se pueden ver.

El enfrentamiento entre Serbia y Kosovo fue producto del fraccionamiento de Yugoslavia. Primero, en 1991, perdieron a Eslovenia y Croacia, luego a Macedonia y después a Bosnia-Herzegovina. La independencia de esta última costó sangre y fuego: en los tres años que duró murieron alrededor de 100 mil personas.

Luego le tocó a Kosovo. A principios de la década de 1990 había declarado ya su separación de lo que quedaba de Yugoslavia, pero no fue hasta 1998 cuando la guerrilla entre ambas naciones cobró un matiz mundial.

Entonces intervino la OTAN. La masacre en Bosnia-Herzegovina no se podía replicar en ningún país europeo y la organización continental tomó iniciativa. Bombas fueron y vinieron, y tanto Belgrado –capital de Serbia– como Pristina sufrieron el poder de los explosivos.

Casi 20 años después, Kosovo ya es una república independiente –desde 2008–, aunque parte de su territorio aún está en disputa con Serbia y no es reconocida por toda la comunidad internacional.

De la guerra y los bombardeos con Serbia se ve muy poco. Los edificios antiguos han sido restaurados, y los nuevos intentan mostrar una ruta hacia la prosperidad. En el boulevard Madre Teresa, principal arteria del centro, hay desde comercios internacionales hasta torres modernas de vidrios, restaurantes, bares y una fuente de colores en la que corren los niños a cualquier hora.

Las costumbres más tradicionales también tienen su espacio en el boulevard, como la exagerada venta de mazorcas al carbón, o el hombre vestido con telas albanas que come un pepino como si fuera una manzana.

En esta calle también está la sede de gobierno, uno de los pocos lugares donde el conflicto con sus vecinos todavía tiene vigencia. A comienzos de este año, un grupo de manifestantes lanzó bombas molotov al edificio para mostrar su descontento hacia la normalización de las relaciones políticas y comerciales con Serbia. Por esos mismos días, la bancada de oposición lanzó bombas lacrimógenas dentro del parlamento para entorpecer la discusión sobre las relaciones con los serbios.

NUEVA ETAPA

Ardian Arifaj es asesor político del actual presidente y exprimer ministro de Kosovo, Hashim Thaçi, quien tomó proyección política por su estrecha relación con la organización armada Ejército de Liberación de Kosovo. En conversación con La Prensa, Arifaj reconoce la dificultad que tendrá normalizar las relaciones con Serbia, aunque admite lo provechoso que será para su país, en especial ante una posible incorporación a la Unión Europea (UE).

“No hay espacio para conflicto. Hace falta justicia para vencer los fantasmas del pasado y la reconciliación. Ahora todo se trata sobre el diálogo. Desde 2003 se dejó claro que el oeste balcánico tenía futuro en integrarse a la UE. Va lento, pero hemos visto avances. La pregunta no es si pasará, sino cuándo”, dijo Arifaj en una oficina en lo alto del edificio de gobierno. Desde allí se ve casi toda la ciudad con sus incontables cafeterías. El macchiato se toma más que el agua misma.

¿Cómo va el diálogo con Serbia?

“A veces va bien, otras veces es más difícil. Lo importante es que el proceso empezó y va por la senda correcta. El objetivo principal es normalizar las relaciones y que nos reconozcamos mutuamente. La UE es el principal facilitador, los diálogos ocurren en Bruselas. Serbia por lo menos acepta ahora que somos un país independiente, aunque no nos reconozca como tal. Hay avances, como que los kosovares pueden viajar a Serbia, antes no se podía”.

¿Qué piensa la sociedad kosovar sobre este proceso?

“La sociedad ha aceptado este diálogo y este proceso. Por ejemplo, solo se necesita ir a un mercado y ver que la gente compra productos serbios sin ningún problema. Aún queda una sensación de falta de justicia, de criminales que no han sido castigados. Paramilitares que asesinaron durante la guerra y están libres en serbia”.

¿El tema del conflicto es algo que se intenta hacer borrar, o solo perdonar?

“Siento que no es un tema del que se hable, ni que influencie nuestra identidad. Muchos países construyen su identidad en oposición a otro país, aquí no es así. En la escuela hay proyecto financiados por la UE para que la historia que se enseña no incluya discursos de odio”.

Después de procesos tan sangrientos en independencias recientes, ¿cree que hay odio suficiente en los balcanes como para preocuparse por el fantasma del nacionalismo?

“El nacionalismo es un fantasma en todos los lugares del mundo. En los Balcanes, en Europa, en todos lados. Lo importante es que aquí no es peor que en otros lugares. En las últimas elecciones, el partido con agenda nacionalista recibió muy pocos votos”.

Más de 30 países aún no reconocen a Kosovo. ¿Qué hace Kosovo para disminuir esa cifra?

“Es muy difícil. El reconocimiento de un país es una decisión política para ese país, pero para Kosovo es sobre derechos humanos”.

Parte de la población de los países que formaban Yugoslavia tienen cierta nostalgia por ese modelo. ¿Sucede también en Kosovo?

“Nosotros no éramos iguales. No podemos sentir nostalgia ante discriminación. Kosovo es mayormente albanos, no eslavos. Siempre fuimos vistos como que no pertenecíamos. De los dos lados. Por los eslavos, y por los albanos. Es otra cultura, otra lengua, otra historia. Esa sensación de no pertenecer se mantuvo en ambos lados. Por eso siempre hubo tensión. Hasta cuando Tito [Josip Broz, fundador y líder de Yugoslavia] estaba vivo. Cuando murió, se acrecentó”.

La influencia albana se siente por las calles de Pristina. Hay banderas de Albania en los restaurantes, en las cafeterías, en los mercados. Hay más banderas albanas que kosovares. También hay muchos estandartes de Estados Unidos. Así como dos de las principales avenidas del centro llevan los nombres de dos expresidentes estadounidenses: George Bush y Bill Clinton. Según ellos, por la influencia que tuvo ese país en las acciones de la OTAN y su rescate a Kosovo.

REGIÓN ATRACTIVA

La relación con América, sin embargo, no es solo con Estados Unidos. Desde 2013, Kosovo tiene una embajada en Panamá, que sirve como su principal plataforma para el resto de América Latina.

“Es de los primeros países en reconocer a Kosovo, y que se abrió a establecer relaciones diplomáticas. Es un país muy importante, pues es el primer paso de Kosovo en la región, ya que esa oficina es también para el resto de los países en el área. No es solo algo simbólico. Es un lugar del que podemos aprender mucho, y podemos esperar colaboración”, dijo Arifaj.

La encargada de negocios de la embajada de Kosovo en Panamá, Zana Rudi, está consciente de la importancia del istmo hacia el resto de la región. “Panamá es un centro financiero, logístico y turístico. El Canal de Panamá, la Zona Libre de Colón, el sector desarrollado financiero, los servicios sanitarios, las líneas aéreas y marítimas, entre otras, convierten a Panamá en un mercado potencial estratégico para los negocios kosovares interesados en Panamá y en la región, pero también a un país del cual Kosovo podrá aprender cómo atraer inversiones extranjeras y convertirse en un centro de la región y más allá”, aseguró.

En abril de 2014, la entonces presidenta de Kosovo, Atifete Jahjaga, visitó Panamá. Una de las principales intenciones del acercamiento entre ambas naciones, según ella misma destacó, es que los países de la región también reconozcan a Kosovo. “Como país importante en la región de la América Central, Panamá juega un gran papel y su ayuda hacia la consolidación internacional de Kosovo es sumamente importante”, indicó la exmandataria.

La consolidación internacional de Kosovo es la principal prioridad de las autoridades kosovares. Cueste lo que cueste. En las calles de Pristina, sin embargo, no es un tema del que se discuta o que se sienta. Incluso, uno llega a sentir por momentos que ni siquiera está en Kosovo por la abundancia de banderas albanas.

Cae la noche en Pristina, y con ella cierran las cafeterías –el corazón de la actividad en la ciudad–. El movimiento de gente ahora está en el boulevard Madre Teresa. Los turistas conocen la ciudad y comen y beben en los bares y restaurantes a los lados de la avenida. Los locales, en cambio, caminan una y otra vez por los mismos lugares. Van y vienen, algunos vestidos como para una noche de fiesta. El lugar está lleno de quioscos, puestos de comida, ventas de globos, de juguetes, de libros. Es el lugar para ser visto. Sobre la medianoche, se vacía poco a poco. A la mañana siguiente, la avenida vuelve a quedar relegada al protagonismo de los macchiatos. Es la vida en Pristina; es la vida en una ciudad que renació después de una guerra.

Última Hora

  • 21:29 El balance de muertos por el doble terremoto en Venezuela asciende a 4,561 Leer más
  • 21:05 La hermana del fallecido senador Lindsay Graham terminará su mandato en el Senado como pidió Trump Leer más
  • 20:46 Perú inaugura la temporada de avistamiento de ballenas jorobadas en el norte del país Leer más
  • 20:33 ¿Perdiste tu cuenta de WhatsApp? Estas son las técnicas que usan los delincuentes para robarla Leer más
  • 19:50 Sinaproc declara Alerta Verde en 19 distritos del país por fuertes lluvias y tormentas eléctricas Leer más
  • 19:39 Con aprobación de ley de sustancia económica Panamá alcanzaría hasta 98% de cumplimiento de transparencia fiscal  Leer más
  • 19:08 Mulino y Sheinbaum abordarán comercio, inversiones y seguridad durante reunión en México Leer más
  • 18:15 ‘Perdónenme’: Muerte de influencer conferencista Marie Claire reabre el debate sobre la salud mental en Panamá Leer más
  • 18:05 Una aseadora, trabajadores portuarios y conductores: los perfiles dentro de la red de tráfico de drogas Leer más
  • 17:35 Un estudio vincula la ideología política con la preferencia por Messi o Cristiano Ronaldo Leer más