La Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Angela Merkel celebrará un congreso, el martes y miércoles, para lanzar la batalla por la reelección de la canciller alemana a un cuarto mandato en 2017 y frenar el populismo.
Merkel es consciente de que la campaña será “más difícil” después de meses de debates y de críticas a su decisión de abrir las fronteras a unos 900 mil refugiados.
Merkel lleva al frente de la CDU desde hace 16 años y es la única candidata a su sucesión para un noveno mandato a la cabeza del partido, lo que equivale a una candidatura a la Cancillería. En esta ocasión el número de votos servirá de termómetro interno para las legislativas, que probablemente se celebren en septiembre de 2017.
Su decisión de volver a presentarse es del agrado del 64% de los alemanes, según un sondeo reciente, un índice satisfactorio teniendo en cuenta que su popularidad se desplomó a finales de 2015 y a comienzo de 2016 por la crisis migratoria.
Su discurso ante 1,001 delegados lanzará la carrera para otros cuatro años y esbozará el programa electoral.
