Más de 300 muertos en Nicaragua. Miles de venezolanos huyendo hacia el sur. Un tambaleante proceso de paz colombiano.
Latinoamérica encara momentos difíciles que se debatirán la semana que viene durante la reunión anual de la Asamblea General de Naciones Unidas, precisamente en un momento en que varios países de la región mantienen roces con la organización.
Durante la cita global en Nueva York no se espera que se solucionen grandes problemas, pero sí que se fomente el debate sobre los temas más candentes de la región.
“Definitivamente habrá discusiones sobre Nicaragua, sobre Venezuela y su crisis democrática y migratoria y creo que también hay preocupación sobre el proceso de paz en Colombia, que tiene repercusiones para Ecuador y otros”, dijo Geoff Thale, de la Washington Office on Latin America, una organización que promueve la defensa de los derechos humanos en el hemisferio.
Mike Pompeo
Secretario de Estado de Estados Unidos.
Agregó que “creo que será una Asamblea General interesante y que será interesante ver cómo el mundo reacciona a discursos como el de [el presidente de Nicaragua Daniel] Ortega, si viene, y, si viene, el de [el presidente venezolano Nicolás] Maduro”.
El Gobierno nicaragüense ha sido acusado por la ONU de abusar de la fuerza y torturar a manifestantes. Como respuesta, Ortega expulsó del país al representante del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos y su equipo de trabajo.
Al igual que Nicaragua, Guatemala también se lleva mal con la ONU.
El presidente Jimmy Morales no permite el ingreso a su país de Iván Velásquez, líder de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, un organismo de Naciones Unidas.
Más que en la propia Asamblea, será en las reuniones privadas entre altos mandatarios donde se abordarán los asuntos importantes. De hecho, se espera que haya un encuentro entre los cancilleres de Argentina, Chile, Colombia, Paraguay y Perú para firmar una carta con el objetivo de denunciar a Maduro ante la fiscalía de la Corte Penal Internacional.
