El empresario Valter Lavítola compareció ayer ante el Tribunal de Nápoles para enfrentar a la justicia italiana, acusado de ser el intermediario entre políticos corruptores y parlamentarios corruptos, delito por los que la fiscalía pedirá hasta seis años de prisión.
Lavítola, otrora amigo del presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, y del ex primer ministro de Italia Silvio Berlusconi, fue trasladado de la cárcel de Poggioreale al tribunal en un furgón de la Policía.
