El empresario kirchnerista Lázaro Báez acudió a ampliar su indagatoria en el proceso por la presunta comisión del delito de lavado de dinero que involucra a sus hijos y que los relaciona con tres sociedades radicadas en Panamá y cuentas en Suiza a través de las cuales se habrían movido $25 millones de dólares.
El dueño de la mayor contratista del Estado entre 2003 y 2015 no declaró, presentó un escrito, de siete páginas, en el que desvirtúa los cargos. “No hay ni el más mínimo atisbo de que existan motivos suficientes para (...) una imputación respecto de un delito en concreto”. “Resulta intolerable la arbitrariedad que implica una imputación basada en un elemento respecto del cual no se conoce su fuente ni la legalidad de su obtención”, se lee en la declaración, en alusión a la información que sustenta el informe de inteligencia de la Unidad de Información Financiera.