El presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, definió ayer al fundador de Wikileaks Julian Assange como un hacker y dijo que rechaza eso, pero que podrá seguir como asilado en la Embajada de Ecuador en Londres.
En un mensaje de Twitter, enviado a la agencia AP desde la cuenta de Assange, este dijo: “Publicar pruebas de corrupción no es hackear. Soy periodista y editor. Ni siquiera EU me tilda de hacker”. En un diálogo con periodistas en el palacio de gobierno, Moreno precisó que respeta “la condición en la que está [asilado], la condición de respeto a sus derechos humanos”.
Sin embargo, Moreno convocó a Assange, como lo hiciera cuando asumió el poder la semana pasada, a que no haga comentarios ni intervenga en política interna de Ecuador o de otros países.
Y aunque Assange lleva casi cinco años bajo la protección de aquella embajada, escribió el pasado viernes en su cuenta de Twitter: “los ecuatorianos pueden estar seguros de que, si WikiLeaks obtiene pruebas de corrupción en Ecuador, las publicará”, y argumentó que la Constitución ecuatoriana otorga a los refugiados el pleno ejercicio de sus derechos.
Desde junio de 2012, cuando era presidente Rafael Correa, Assange ingresó a la Embajada de Ecuador en Londres en calidad de asilado para evadir un pedido de extradición a Suecia, a fin de responder por acusaciones de delitos sexuales. Hace poco, la fiscalía de ese país cerró el proceso en su contra.
