Familiares y organizaciones civiles denunciaron ayer avances insuficientes, inconsistencias y filtraciones en la investigación del asesinato del fotógrafo Rubén Espinosa, la activista Nadia Vera y tres mujeres en la Ciudad de México, hace un mes.
Ello a pesar de la detención este domingo por su supuesta implicación en el crimen de Abraham Torres, un expolicía del Distrito Federal de 24 años con antecedentes penales por tortura, el segundo arrestado en el caso después de Daniel Pacheco, que cuenta con un historial de violación y lesiones.
“El automóvil en el que llegaron, la manera como él [Pacheco] llegó, las actividades que desplegaron adentro... sigue habiendo muchas inconsistencias y preferiríamos tener la información clara y precisa”, dijo a una emisora local el abogado de los familiares de Espinosa, Leopoldo Maldonado.
Para el letrado, que pidió acceder a la averiguación previa más reciente para opinar sobre la detención del expolicía, uno de los mayores problemas es que se ha tomado como válida, y filtrada a los medios, cierta información del testimonio de Pacheco, mientras que el resto “se desdeña”.
Centenares de periodistas, escritores y artistas —entre ellos el cineasta ganador del Oscar Alfonso Cuarón y el escritor británico de origen indio Salman Rushdie— publicaron ayer lunes una carta en la que por segunda vez piden justicia y celeridad en las investigaciones al presidente Enrique Peña Nieto.
“Cuando se ataca a un periodista se atenta contra el derecho a la información de la sociedad entera”, indica la misiva publicada por el diario El Universal, cuya primera página estaba envuelta por una hoja en negro con la leyenda “No nos callarán”.
México es uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo con más de 80 reporteros asesinados y 17 desaparecidos desde 2000, según la oenegé Reporteros Sin Fronteras.


