Excontralores de la República cuestionaron el modelo de licitación por convenio marco que utilizó el Ministerio de Seguridad Pública en 2013 –entonces a cargo de José Raúl Mulino– para la compra de lectores de barra móviles marca Datalogic, que suplantaron al pele police, por $3.4 millones a la empresa True Marketing.
A juicio de Alvin Weeden, contralor entre 2000 y 2004, la licitación por convenio marco es para bienes recurrentes, por lo que no había justificación legal para adquirir bienes relacionados con el pele police a través de esa figura. “Todo se hizo para evadir la legislación sobre contratación pública (...) como contralor, no hubiera refrendado cosa semejante”, dijo.
Mientras tanto, Carlos Vallarino, quien fue contralor entre 2007 y 2009, precisó que el Decreto No. 366 de 2006, que reglamentó la Ley 22 de 2006, de contrataciones públicas, es claro al señalar que ese modelo de licitación se convoca únicamente para productos de consumo y uso cotidiano en las entidades.
La Ley 22 de 2006 define la licitación por convenio marco como el “contrato público con uno o más proponentes, para la adquisición de productos y servicios de consumo masivo y cotidiano...”.
Mulino confirmó el miércoles pasado, por medio de un comunicado, que la compra a True Marketing se hizo a través de una licitación por convenio marco.
Este comunicado surgió en respuesta a la publicación de este medio sobre el fraccionamiento que hizo el Ministerio de Seguridad Pública, en 2013, para comprar los lectores de barra.
La Prensa llamó ayer al exministro y le dejó mensaje en su celular, pero al cierre de esta edición no había contestado.