Panamá y Costa Rica recibirán propuestas el próximo 18 de agosto para la construcción de un nuevo puente sobre el río Sixaola.
Esta obra se ejecuta por medio de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (Unops), brazo operacional de las Naciones Unidas en materia de gestión de proyectos, adquisiciones e infraestructura.
Unops es la entidad que ha estado encargada de contratar los estudios previos, y ahora continuará con la elaboración del diseño, construcción y supervisión de la obra, asegurando plazos y control de costos. La información relacionada con la licitación se encuentra en su página en internet.
Panamá y Costa Rica informaron que la obra se construirá con un aporte no reembolsable del Fondo de Infraestructura de Mesoamérica (Fondo de Yucatán), por un monto de $10 millones (50% correspondiente a Costa Rica y el otro 50% a Panamá), así como una contrapartida adicional de $5 millones proveniente del Gobierno costarricense.
Según el pliego de condiciones para este acto público, un 65% del puente está del lado tico, y el resto en Panamá.
EXPERTOS OPINAN
Para el expresidente de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA) Ulises Lay, la construcción de este puente viene de un compromiso de hace décadas entre ambas naciones, el cual se había dilatado.
En ese sentido, los dos países suscribieron el 3 de mayo de 1992 un convenio de cooperación para el desarrollo fronterizo. Con base en este acuerdo se constituyó la ejecución del proyecto, el cual deberá realizarse en un plazo de 533 días calendario.
Actualmente, el tránsito vehicular y peatonal entre ambos países se realiza a través de un puente angosto y provisional tipo Bailey de un solo carril, que fue colocado en 2013. A su lado, río arriba, y fuera de servicio debido a pésimas condiciones, se encuentra el antiguo paso para el ferrocarril construido por la United Fruit Company a comienzos del siglo XX.
Lay precisó que esa estructura tiene más de 100 años, por lo que un punto fronterizo como ese requiere de un puente que haga frente a las demandas actuales en la zona.
En un inicio, la licitación, que comenzó este año, establecía como fecha para la presentación de propuestas por parte de las empresas interesadas el pasado 4 de julio, sin embargo, varios de los consorcios solicitaron un mayor tiempo, por lo que se extendió el plazo.
“La nueva estructura amerita la más reciente tecnología para que dure 100 años. Además, ambas naciones deben garantizar el mantenimiento del mismo”, acotó el presidente de la SPIA.
Por su parte, el exministro del Obras Públicas y miembro de la comisión de Infraestructura de la Asamblea Nacional, José Antonio Domínguez, explicó que el nuevo puente sobre el río Sixaola debe ser una estructura bien concebida, pues con frecuencia este tiende a desbordarse y erosionar la ribera.
“Ese río se expande mucho para la temporada lluviosa, por lo que hay que extender las bases del puente, tanto para el lado de Panamá como para el de Costa Rica”, agregó el diputado.
A la vez, planteó que en el país hay cerca de 200 puentes que requieren ser reemplazados o reparados para mejorar su estado.
En tanto, el también exministro de Obras Públicas Carlos Vallarino subrayó que la falta de mantenimiento influyó en el deterioro de la estructura.
Consideró que el proyecto ayudaría a actividades como el turismo, control aduanero y el comercio.
Dentro de las especificaciones de esta obra se estableció que deberá estar ubicado en el mismo sitio donde se encuentra el puente ferroviario, y que no podrá ser desplazado hacia aguas abajo o aguas arriba. Es decir, el eje longitudinal del nuevo puente y el eje longitudinal del puente ferroviario deben coincidir.
Según las autoridades, entre las ventajas de construir la nueva estructura en el sitio donde se ubica el ferrocarril está el menor impacto, tanto social como económico y ambiental. Además, mencionaron que no se deben hacer expropiaciones, lo que ayudará a que la obra se pueda ejecutar en el plazo previsto.
Estela de la Guardia, secretaria general del Ministerio de Obras Públicas, explicó ayer que esta semana se encuentran visitando el área de construcción, identificando y definiendo las posibles afectaciones en las zonas aledañas a este proyecto.
Añadió que el ministerio continuará realizando reuniones de coordinación entre las diferentes entidades panameñas que están indirectamente involucradas en dicho proyecto, como la Autoridad Nacional de Administración de Tierras, la Autoridad Nacional de Aduanas y el Servicio Nacional de Migración.
“La obra tiene como objetivo promover la integración física de la región para facilitar el tránsito de personas y mercancías”, afirmó.
