Como haciendo uso de un último recurso para levantar su voz en favor del Partido de los Trabajadores y la suspendida presidenta de Brasil Dilma Rousseff, el expresidente Luiz Inácio Lula Da Silva remitió una carta a la expresidenta de Argentina Cristina Fernández, en la que reclama la inocencia de la primera mujer presidenta de su país y sus esfuerzos para sacarlo adelante y continuar con los proyectos sociales iniciados por él.
El líder de izquierda también hace un resumen del legado de sus gobiernos y atribuye la crisis política y el juicio político que afronta su copartidaria a un plan de grupos conservadores, los cuales, dice, habiendo perdido en las urnas, quieren hacerse del poder de forma ilegítima.
Fernández divulgó la misiva como una “Carta Urgente a la América del Sur”, a través de sus redes sociales, e hizo comentarios sobre lo señalado por Lula.
“Cualquier coincidencia con lo que sucedió y está sucediendo en nuestro país no es casualidad. Es estrategia dura y pura, sobre la región, contra los gobiernos nacionales, populares y democráticos y sobre sus líderes”.
Y agregó: “Leo en la red un mensaje de Evo Morales, presidente de Bolivia: ‘A los expresidentes de derecha se les favorece con un manto de impunidad. A los presidentes de izquierda, persecución judicial y escarmiento”. Creo que es algo más grave, comenta Fernández, “se trata de volver al pasado de pobreza y mediocridad para las grandes mayorías en beneficio del inmenso poder económico de unos pocos (...)”.