El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, favorito para ganar las elecciones de 2018, pese a estar cercado por la justicia, pidió este lunes elecciones anticipadas ante un país “desgobernado” por el conservador Michel Temer.
“Este país no necesita alguien ocupando el cargo indebidamente, alguien que no tiene popularidad pero que dice que tiene voto en el Congreso”, dijo Lula, quien lidera los sondeos de intención de voto para las elecciones de octubre.
Bajo la peor recesión de su historia y un récord de desempleo superior al 13%, Brasil “necesita elecciones directas, no esperar hasta 2018, porque el hambre tiene prisa y el desempleo tiene prisa”, siguió Lula al deplorar una vez más el juicio político a su sucesora, Dilma Rousseff, en 2016.
El expresidente, que enfrenta cinco procesos vinculados directa o indirectamente al megaescándalo de corrupción de Petrobras, tendría una intención de voto de 30.5%, muy por encima de todos sus rivales.
