El ministro de Desarrollo Agropecuario (MIDA), Jorge Arango, presentó ayer un balance de su gestión al frente de este sector, que ha perdido cerca de $72 millones en los dos últimos años a causa de la sequía generada por el fenómeno climatológico El Niño.
Arango destacó en medio de este sombrío panorama la independencia de las importaciones de productos como el arroz, y el impulso de los préstamos agrícolas por más de $400 millones.
En el caso de las importaciones, dijo que antes “todo el mundo tenía licencia para importar arroz en cualquier época del año, lo que generó el abandono de 25 mil hectáreas de las 75 mil que se sembraban en el país. Ahora no se trae al país un producto cuando la gente quiere, sino cuando la cadena agroalimentaria lo considere”.
Agregó una larga lista de proyectos pendientes, entre estos, el plan maestro para la región occidental, que requerirá una inversión de $545 millones en los próximos cinco años. De este monto, el sector privado está dispuesto a financiar $400 millones, mientras que los otros $155 millones serían respaldados por el Estado.
Otro de los desafíos del sector es unir y capacitar con nuevas técnicas de cultivos a los productores. “Si se unen los productores, se robustecerá el sector, se importará menos y mejorará la producción”, dijo Arango, quien será reemplazado por Enrique Carles a partir del 1 de julio.