El pasado 12 de enero de 2017, Bacilio Ábrego acudió a la regional del Ministerio de Ambiente en la provincia de Bocas del Toro con el fin de presentar una denuncia.
Expresó su molestia porque alguien estaba abriendo un camino de penetración y las maquinarias “dañaron” parte de su finca en el corregimiento de Cochigró, en Changuinola.
El afectado contó a los funcionarios del Ministerio de Ambiente que las máquinas perjudicaron el suministro de agua de varias familias y derribaron árboles dentro de su propiedad.
A raíz de esto, Porfirio Molina, del Departamento de Protección Ambiental del Ministerio de Ambiente en Bocas del Toro, llevó a cabo una inspección al área donde se encontró con varias irregularidades y violaciones a la normativa que reglamenta el tema de protección de los recursos naturales del país.
De hecho, en el informe técnico No. 110117, que fue remitido a la sede principal del Ministerio de Ambiente el pasado 20 de enero, Molina señala que el daño a la zona fue ocasionado por el proyecto denominado “Camino de acceso a la comunidad de Cochigró”, ejecutado por el Ministerio de Obras Públicas (MOP).
Tras visitas al sitio y reuniones con autoridades del MOP y residentes del lugar, los funcionarios del Ministerio de Ambiente se encontraron con que el proyecto carecía de estudio de impacto ambiental, a pesar de que ya había equipo pesado interviniendo la zona.
El informe también menciona que se “impactó” el bosque de galería y caudal líquido del río Changuinola.
“El proyecto denunciado y objeto del presente informe se ubica dentro de la superficie del Bosque Protector Palo Seco, creado mediante Decreto Ejecutivo No. 25 del 28 de septiembre de 1983, el cual fue creado para asegurar la regulación del régimen de las aguas, la conservación de las cuencas hidrográficas, la protección del suelo, y la protección de la flora y fauna”, señala el documento.
El Bosque Protector Palo Seco tiene una extensión de 254 mil 445.88 hectáreas y forma parte del conjunto de áreas protegidas situadas en las tierras altas de Panamá, junto con el Parque Internacional La Amistad, la Reserva Forestal Fortuna y el Parque Nacional Volcán Barú.
Sus variados hábitats sirven de refugio a una gran diversidad de especies de flora y fauna, incluyendo numerosas especies endémicas de las tierras altas del país.
Susana Serracín, de la Alianza para la Conservación y el Desarrollo, calificó como “lamentable” lo ocurrido y subrayó que por este tema el MOP debe ser “duramente” sancionado, ya que se trata de una entidad estatal que está violando normas ambientales.
Mientras, Isaías Ramos, biólogo del Centro de Incidencia Ambiental, señaló que las autoridades ambientales deben paralizar cualquier obra en el sitio y obligar al MOP a reponer el daño ecológico causado.
“Son bosques importantes y están cerca del Parque Internacional La Amistad”, mencionó el activista.
Por su parte, el Ministerio de Ambiente informó que a través de la providencia – DRBT – N° 004 – 2017 se ordenó la paralización total de la obra relacionada con el camino de acceso hacia la comunidad de Cochigró hasta que se cumpla con las normas ambientales vigentes.
La entidad detalló que en este momento el caso está en un proceso administrativo para determinar las sanciones que se impondrán al MOP. “La sanción dependerá de la evaluación que realice la Unidad de Economía Ambiental para valorizar las alteraciones y afectaciones producidas por los procesos erosivos”, aportó el Ministerio de Ambiente.
Se envió un cuestionario al MOP, pero al cierre de la edición no hubo respuesta.
