El soterramiento de cables en urbanizaciones, que elevaría el costo de las viviendas, se mantiene estancado porque el Ministerio de Obras Públicas (MOP) no lo ha reglamentado.
Este proyecto debió comenzar en enero de 2014 por un acuerdo entre los promotores de urbanización con el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot), pero, según Elisa Suárez de Gómez, directora ejecutiva del Consejo Nacional de Promotores de Vivienda, aún esperan las reuniones finales con las autoridades involucradas en el tema para decidir la fecha de inicio.
“Con las reglas del juego claras se podrán determinar las variaciones en el precio de las viviendas”, agregó.
Al respecto, el dirigente de la Sociedad de Ingenieros y Arquitectos Jerónimo Espitia indicó que el soterramiento de cables tendrá un impacto en la industria de la construcción debido a su elevado costo.
En ese sentido, se estima que el precio de las viviendas podría aumentar entre los $6 mil y $7 mil.
Este proyecto de soterramiento en urbanizaciones es distinto al que lleva a cabo el Gobierno a través de la Autoridad de los Servicios Públicos en el área bancaria.
