La población venezolana y la comunidad internacional se quedaron esperando ayer la decisión que tomará el bloque opositor Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ante el anuncio del Consejo Nacional Electoral (CNE) de que el referendo revocatorio del mandato del presidente Nicolás Maduro se realizaría en el primer trimestre de 2017 y de que las condiciones para la recolección del 20% del padrón, necesario para convocar la consulta, no garantizan –como dijo el rector Luis Emilio Rendón– el ejercicio pleno de los derechos políticos de los ciudadanos.
El secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, dijo la noche del miércoles que “en las próximas horas” se conocerían las acciones a seguir. Sin embargo, ayer, en otra rueda de prensa –a la que asistió solo– reiteró que el grupo sigue en sesión permanente y que será el próximo lunes cuando se anuncie la “ruta de lucha” y el repudio a las condiciones anunciadas por las rectoras.
“No se trata de que sean buenas, malas o regulares [las condiciones], se trata de que están fuera de la ley y la Constitución”, remarcó.
Torrealba detalló que ayer se reunieron con todas las organizaciones que forman parte de la MUD y existe unanimidad con relación a la conducta a seguir frente a los anuncios del CNE. Añadió que hoy se reunirán con sectores gremiales, sindicales, estudiantiles y otros importantes sectores institucionales, como las iglesias, y mañana lo harán con los secretarios ejecutivos regionales y los jefes de los comandos de campaña del referendo.
El lunes, dijo, habrá un acto de masas, en el cual la MUD informará cuál es el camino a seguir en el marco de la estrategia constitucional, democrática y pacífica.
Más temprano, en una entrevista local, Torrealba manifestó que no pueden aceptar una violación de la Constitución, que no pueden hacerse cómplices de ella, así como tampoco pueden enterrar el revocatorio y hacerle el favor al Gobierno de que no tenga que pagar el costo político e histórico de enfrentar esta situación. “Una tercera cosa que no podemos hacer es dividirnos”, remarcó el vocero del bloque opositor.
Alegó que la actual situación requiere mucho más que una marcha para expresar indignación o para hacer catarsis. “Hay acuerdos importantes en el seno de la MUD que se deben hacer en este momento; hay la necesidad de ultimar hasta en los detalles más precisos, más pequeños, el carácter unitario de la respuesta (...). Lo que viene es el diseño del camino crítico de esta situación que tenemos a la situación de un nuevo gobierno”, apuntó.
La noche del miércoles el CNE anunció, a través de una nota de prensa, el cronograma del revocatorio. Dijo que la recolección del 20% tendría lugar el 26, 27 y 28 de octubre, durante siete horas diarias; que el 20% se aplicará por estado y no por circunscripción nacional como según la oposición y analistas correspondería; que se instalarán solo 5 mil 392 máquinas para recoger 3 millones 893 mil 128 firmas, y que en vista de las actividades de este cronograma “el evento pudiera efectuarse a mediados del primer trimestre de 2015”, una fecha que excede el tiempo requerido para que el resultado del referendo –de ganar el sí– conlleve a un llamado a nuevas elecciones y, por ende, el cambio de todo el gobierno.
Mientras, las negociaciones internas de la oposición continúan, el partido Voluntad Popular, cuyo líder es el encarcelado Leopoldo López, y el movimiento Vente Venezuela, de la exdiputada María Corina Machado, quienes junto al exalcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, impulsaron en 2014 la estrategia “La salida”–la aplicación de los mecanismos constitucionales para sacar a Maduro– y las manifestaciones pacíficas de calle emitieron sendos comunicados en los que rechazaron la decisión del CNE.
Vente presentó tres acciones que considera deberían ponerse en marcha: “En el plano internacional, avanzar aceleradamente en el proceso de aplicación de la Carta Democrática Interamericana, la cual ya fue activada. La comunidad internacional entendió que el referendo revocatorio en 2016 era la línea roja y ayer el régimen la cruzó. En el plano institucional, la Asamblea Nacional debe proceder a la destitución de Nicolás Maduro por violar el artículo 41 de la Constitución respecto a su nacionalidad. En el plano ciudadano, los venezolanos debemos proceder a la desobediencia cívica no violenta con un solo y único objetivo: la remoción constitucional de Maduro este año”, señala el comunicado.
Voluntad Popular, en tanto, expresó que las rectoras del CNE decidieron “abiertamente ser parte de la dictadura que encabeza Nicolás Maduro”, al anunciar, con retraso, condiciones inconstitucionales.
“Creemos que la vía para alcanzar la Mejor Venezuela es electoral, pero (...) para eso es fundamental contar con condiciones justas”. “Reiteramos nuestro llamado a todo el pueblo a asumir dentro de próximas fechas la movilización nacional para que el revocatorio sea en 2016 y si el régimen insiste en su desespero de aferrarse al poder mediante la violación de la Constitución y el irrespeto de la voluntad popular (...) entonces asumir como pueblo victorioso nuestro legítimo derecho a conquistar el cambio constitucional”, expresa el comunicado.
